Soy víctima de bullying o acoso ¿a quién pido ayuda?

acoso-estudiantil-bullying¿Estás siendo víctima de constantes agresiones por parte de tus compañeros de clase? Si sufrís una situación de acoso deberías contárselo a alguien, tal vez no sepas a quién ni cómo encararlo por temor o vergüenza, algunas víctimas incluso piensan que denunciarlo agravaría la situación, sin embargo, es necesario que lo hagas.

Frecuentemente, los acosadores amenazan a sus víctimas diciéndoles que si hablan o denuncian, se desquitarán con algún miembro de su familia, normalmente alguien menor que tal vez acuda al mismo instituto. Es por ello que las víctimas deciden callar y aguantar todo tipo de agresión esperando a que sus agresores se cansen y busquen otra víctima. Pero lo que no saben es que los acosadores atacan con mayor violencia y más a menudo, es por ello que decimos ¡Basta! No lo calles, rompé el silencio.

Nadie tiene derecho a hacerte daño ni faltarte el respeto, la única manera de parar los acosos es denunciándolo. Si sos víctima de acoso, te presentamos algunos consejos que te ayudarán a contar lo que estás pasando.

  • No esperes a que la agresión sea física. No pienses que solo sean burlas o amenazas (ya sea en persona, a través del celular o de Internet), de igual modo, deberías contárselo a alguien, ya que, si no haces nada, las agresiones irán en aumento.
  • No esperes a que sea muy tarde. Que las agresiones lleguen a un punto insostenible y no puedas más. Si te están acosando, comentalo sin demorarte mucho.
  • No sos culpable ni tenés nada por qué avergonzarte. No creas ni te sientas culpable ni avergonzado, son tus agresores quienes están haciendo algo malo y quienes deberían sentirse avergonzados y culpables.
  • Exigí respeto. Tenés derecho a ser respetado, denunciar una agresión o acoso solo evidencia que luchás por tus derechos.  Cuando lo denuncies, encontrarás mayor apoyo del que pensás.
  • Elegí a quién contarle. Lo aconsejable es que hables con un adulto, tus padres, tu profesor, el director del colegio o cualquier persona a quien le tengas confianza. Que no hayan distracciones y sea un momento tranquilo, confesale lo que estás pasando, cuáles son tus miedos y preocupaciones.
  • No te animás a decirle a un adulto, confiá en un amigo. Si por el momento no te animás a contárselo a un adulto, buscá al menos un amigo o compañero al que explicarle lo que te pasa. Pedile consejos, desahogate, te hará sentirte mejor mientras hablás con un adulto.